Cansancios y agobios (Mt 11,28-30)

A veces el cansancio tiene más que ver con el agobio que con el desgaste físico del cuerpo. No hay peor cansancio que el de la vida en general, el de nuestra propia existencia.

Trabajos que no nos llenan. Tareas que nos dejan exhaustos. Reuniones, transportes, desplazamientos, poco descanso, poca diversión, poco tiempo de disfrute, poca oración… Eso termina en agotamiento vital.

El agotamiento vital no se arregla con pilates, ni con yoga, ni con crossfit, ni con una alimentación healthy a base de verduritas y frutas. El agotamiento vital ni siquiera es algo de cabeza, sino más bien del corazón. Por eso el amor es lo único que puede devolvernos la vida de nuevo. Acude a Jesús. No tengas miedo. Aunque haga tiempo que no acudes a él. Acude a Él, cuéntale qué te pasa y abre tus oídos. Tal vez el amor entre de nuevo y abra puertas insospechadas.

Un abrazo fraterno – @scasanovam

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