CARTAS AL MUNDO

MR 106

Abrí la puerta. La oscuridad dentro era menor que la que yo albergaba en mi corazón, engañado, avergonzado por tu insolencia y por esa necesidad tuya de creerte mejor que yo. No quise encender la luz. Sabía de memoria el camino hacia la tumba de mi dormitorio. Todo estaba demasiado vacío. La desnudez de mi […]

6 – Miro mi rostro

Miro mi rostro en el charco de mi existencia. Me reconozco. Respiro aliviado. No hay peor castigo, ni precio más alto a pagar que aquel que sufre el que, mirándose en un espejo, no se encuentra. Claro que existe el infierno, y quema. Abrasa. Consume. Llega poco a poco, decisión a decisión, opción a opción. […]

5 – Enviados

Enviados, siendo voz y familia allí donde nos encontramos. Enviados, sin más pretensión que amar y ser amados allí donde nos encontramos. Enviados, con más sonrisas que miedos, descalzos los pies y abiertas las manos; siendo uno allí donde nos encontramos.

4 – Doctor, ayuda

¡Doctor, ayuda, el dolor ha vuelto! ¡Ayuda, doctor, me muero, he despertado del sueño! Píncheme, doctor, anestésieme. Enchúfeme de nuevo el suero, que quiero seguir viviendo sin sobresaltos ni duelo. ¡Y las visitas que se vayan! ¡Qué descansen su esperanza en otros lechos! ¡Que me dejen, doctor, que me dejen vivir muriendo!

3 – Sólo rozar tu alma

Sólo rozar tu alma me rompe. Precioso tesoro, cima inalcanzable, selva virgen, de la que nada sabe google. No pisar, dice el cartel. No pisar, ni tan siquiera descalzo. #abrázame. Sin más.

2 – Navegar en cada lágrima

Navegar en cada lágrima, como capitán sin barco, un tanto loco, sin más pretensión que surcar hasta el infinito las olas. Descansar en cubierta, a la intemperie, sin más tripulación que mi fe; con la piel curtida, robustos los brazos, y las piernas, y polvo en los pies secos, agrietados, sedientos de océanos pacíficos. Capitán […]

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