Dios actúa a través de mí (Sal 30)

“Bendito sea el Señor, que ha hecho por mí
prodigios de misericordia
en la ciudad amurallada. “

Dios actúa por mí. ¡Qué pasada! A través de mis manos, es caricia. A través de mi rostro, en sonrisa. A través de mi boca, es alabanza y palabra de aliento. A través de mis pies, camina al lado de quién se siente solo. A través de mi corazón, ama a los que se cruzan en el viaje de la vida. A través de mis ojos, mira a los que no están en el centro.

El Señor hace maravillas, milagros, a través de ti y de mí. ¡En las ciudades amuralladas! ¡Qué imagen tan bonita! ¿O no? Allí donde parece que se ha hecho fuerte la soledad, la maldad, la desconfianza, la tristeza… allí, también el Señor derriba conmigo los muros de la frialdad.

Gracias, Padre, por contar conmigo. Gracias por dejarme ser un poco Tú.

Un abrazo fraterno. – @scasanovam

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