El combate de la fidelidad (Tim 4,6-8.17-18)

Pablo afirma: «He combatido bien mi combate, he corrido hasta la meta, he mantenido la fe«. Ojalá pueda afirmar yo lo mismo.

Le tenemos miedo a la muerte, sobre todo a irnos sin avisar y prematuramente. Pocas veces pensamos que lo importante es llegar a ese momento y poder mirar a la cara a toda una vida vivida, poder afirmar como Pablo: he hecho lo que tenía que hacer.

La vida de un cristiano es un combate cada mañana. El combate en el que se dirime si ser fiel a Jesucristo y a su mensaje. Día a día. Hoy. Y mañana. Y pasado. A veces mejor, a veces peor. A veces con más fuerza y otras veces más débil. Pero siempre sostenido por el Señor, que no nos deja solos. Llegar a la noche y preguntarnos… ¿He sido hoy fiel a lo recibido, al amor de Cristo? Ojalá la respuesta sea sí muchas veces, muchos días…

Un abrazo fraterno – @scasanovam

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