Ligeros de carga (Mt 11,25-30)

Vivir ligeros de carga. Eso nos propones, Señor. A mí, especialmente, tan cargado de miedos, de ideas, de proyectos y vanidades.

Que nos pese poco la vida, Señor. Que aunque queramos a muchos, aunque tengamos mucho, aunque añoremos mucho, aunque mucho sintamos, aunque muy heridos estemos… nos pese poco la vida. Tú supiste hacerlo. De aquí para allá, haciendo el bien, respondiendo a la llamada, pleno, feliz, consciente; en la vida y en la muerte.

Que ningún peso de más me impida seguirte. Que ningún peso de más me esclavice. Que ningún peso de más me impida caminar y avanzar.

Un abrazo fraterno – @scasanovam

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