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Adviento 2013 – #Microrrelato día 18

– Las cosas no van bien. Cuando nos casamos, mis expectativas eran otras. Ahora todo es distinto. Nos queremos pero hay cosas que, después de tantos años, no consigo entender de ella. Hay aspectos en los que, obviamente, no somos compatibles…

– Eso pasa muchas veces, no tienes que desesperarte.

– Pero sólo viviré una vez… Estoy pensando en pedirle el divorcio. Creo que me merezco algo mejor, algo que me haga feliz, que me ilusione…

– No lo hagas. Permanece fiel y firme a tu compromiso aún no entendiendo muchas cosas. Las respuestas a veces tardan en llegar y no es felicidad todo lo que reluce. Quédate a su lado y preocúpate más de su felicidad que de la tuya. Estoy seguro que si lo haces así, algo nuevo nacerá que traerá paz y salvación a vuestro matrimonio.

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Adviento 2013 – #Microrrelato día 17

Uno tiene conciencia de que todo el mundo, la vida y sus circunstancias giran alrededor de su ombligo… Da vértigo descubrir y tomar conciencia de que Dios lleva tejiendo toda una historia entrelazada y cuidada, desde muchas generaciones atrás, para que hoy, aquí, uno cambie el mundo y dé un giro a la Historia.

Tal vez tú eres ese uno. Tal vez hoy es el momento. Tal vez aquí sea el lugar.

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Adviento 2013 – #Microrrelato día 16

Me cuentas que estás ya un poco harta. Respira. Hay personas cuyo único trabajo en el mundo es destruir lo que otros construyen. Te los encuentras aquí y allá, en la oficina, en la escuela, en la familia… a veces hasta en la iglesia. Siempre protestando, siempre poniendo un «pero», siempre minando a los que están a su alrededor.

Fija la mirada en el objetivo y sácalos de tu campo visual. Que tus oídos filtren la frecuencia de sus voces. Que tu corazón esté protegido ante sus continuas afrentas. Quítales el poder que ahora les otorgas y verás como vuelve la paz y la alegría.

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Adviento 2013 – #Microrrelato día 15

Colgué el teléfono y una tenue palidez invadió mi rostro. La noticia me pilló por sorpresa. Me habían elegido a mí para dar el tradicional Mensaje de Navidad que su Majestad el Rey solía hacer todas las Nochebuenas… Parece que se decidió sortear entre todos los españoles y me había tocado… Yo, mensajero…

Entonces me acordé de lo que siempre decía mi madre, gran pintora: «El marco nunca debe quitarle protagonismo a la pintura. Más bien todo lo contrario: que su arrolladora sencillez realce el mensaje del creador.» He ahí el reto: ser el mensajero de un Dios pequeño, pobre, en pañales… de un Dios que viene a salvarnos a todos.

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Adviento 2013 – #Microrrelato día 14

– Esta es una de las crisis más duras y devastadoras de la Historia…

– Sí… ¡cuánta gente pasándolo mal!

– Es en situaciones de estas cuando me pregunto sobre Dios. ¿Dónde está? ¿Por qué no abre la boca?

– Es verdad. Yo no puedo creer en un Dios que guarda silencio ante la tragedia humana…

– ¿Y qué me dices del Papa nuevo?

– Pues fíjate… ¡me gusta! Tiene pinta de ser majo… ¡ya era hora!

EL PAPA VISITA UNA FAVELA Y PIDE A LOS JÓVENES LUCHAR CONTRA LA CORRUPCIÓN

Adviento 2013 – #Microrrelato día 13

Claro que la vida es como el Camino de Santiago. Y tú lo sabes. Puedes llegar y te puedes perder. Puedes desistir a medio trayecto y darte la vuelta. Puedes rendirte al cansancio, a las heridas, a las ampollas…

Y cruces, muchos cruces. Opciones. Siempre opciones. Y flechas amarillas… El signo de Dios para que nos nos extraviemos. La flecha no obliga. La flecha indica, invita, sugiere, señala, propone, aconseja y recomienda. Uno decide. La decisión siempre está en el caminante. Y se puede elegir otra senda. Y luego otra. Y luego otra.

Alguna vez no se ve flecha, o alguien la borra, o algo la tapa… Y ahí, en soledad, uno sólo puede rezar y seguir el susurro de la voz interior, una voz acostumbrada a las flechas amarillas. Y seguir caminando.

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Adviento 2013 – #Microrrelato día 12

En la esquina de enfrente sucedió todo. Al otro lado de la calzada. Un padre y un niño pequeño de su mano, que debía de estar cansado de caminar.

El padre se agachó, cogió al niño y se lo puso en los hombros. Su pequeñez se transformó en grandeza, su visión cambió por completo, la sonrisa asomó en su rostro… Oí que el padre le decía: «- Pero sólo un ratito ehhh, hasta que las piernas cojan fuerza otra vez…»

Yo también quise que alguien me llevara en hombros… sólo un ratito.

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Adviento 2013 – #Microrrelato día 11

Me pesa no trabajar donde quiero trabajar. Me pesa no poder dedicarme a aquello a lo que me siento llamado. Me pesa la distancia de los míos. Me pesa la ausencia de mis amigos. Me pesan los días iguales. Me pesan los sueños pendientes. Me pesa todo lo que se quedó sin hacer. Me pesan los errores con mis hijos. Me pesa la exigencia con los demás. Me pesa no saber cómo darle la vuelta a una tendencia.

¿Qué pasaría sin Ti, Señor? ¿Dónde estaría yo si no estuvieras conmigo cargando con todo?

A man rides his trishaw loaded with empty plastic barrels which are used to carry oil in Ahmedabad

Adviento 2013 – #Microrrelato día 10

– Hay que ser responsable. Yo quiero cuidar bien a mis hijos, darles lo que necesitan… Tener muchos y tener que repartirse, no sé yo si es una buena opción…

– No has entendido en absoluto qué es ser padre. Los padres no nos repartimos entre nuestros hijos. Le damos a cada uno la totalidad de nuestro amor, de nuestro ser. Por cada uno de ellos, lo entregamos todo. Por cada uno, daríamos la vida. Tantas veces como hijos tengamos. Este es el milagro…

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Adviento 2013 – #Microrrelato día 9

Lo había probado todo. Con todos. Ningún médico de los consultados había conseguido dar con la medicación y la dosis adecuada para poder hacer vida normal.

Cuando llamé al timbre, desesperanzado, era muy consciente de que aquella era la última oportunidad. Un amigo me lo había recomendado. Él había conseguido curarse tras años de desolación. Yo no perdía nada. Ya lo había perdido todo.

Me senté y le expliqué mi caso con la voz entrecortada. Él me escuchó con atención, sin interrumpirme y con sus ojos fijos en los míos. Al terminar me dijo: – Dé gracias a su amigo. Ha venido al lugar adecuado.

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