Entradas

… en presencia de todo el pueblo (Sal 115)

Después del encuentro de las familias celebrado en Madrid hace unos días, se ha suscitado una polémica que, alimentada por varias declaraciones de políticos y sacerdotes, ha traído a primera plana de nuevo el consabido debate de si la fe debe restringirse al ámbito privado. Hoy este salmo, unido al Evangelio, me ha ayudado a reflexionar sobre ésto y a darle una vuelta más profunda.

Tanto Pedro, como Andrés, como Juan y Santiago estaban trabajando cuando Jesús se acercó a ellos y les llamó. Allí no sólo estaba el padre de los últimos sino que habría, supongo yo, más pescadores trabajando. Me imagino la sopresa de todos al ver marchar a estos cuatro tras Jesús como cuenta el Evangelio. ¿Qué pensarían? ¿Qué dirían? Ellos responden a la llamada en un ámbito público, delante de otros. Ésto es también lo que proclama el Salmo: «Cumpliré al Señor mis votos en presencia de todo el pueblo». No parece pues que la respuesta a una llamada, que la consecuencia de una opción por Jesús, deba restringirse al ámbito privado. Ser cristiano tiene una cara pública.

Ahora bien no acabo de tener claro que eso implique la participación en lo que hoy conocemos como «vida pública» de la sociedad: actos, manifestaciones, celebraciones en los centros de las ciudades… No es tanto «enseñarse en público» como «SER en público». Yo soy cristiano y lo soy optando allá donde vivo y me muevo, con los que tengo alrededor en cada momento. Tomo compromisos en público y decido mi vida en cristiano toque donde toque. Pero no me gustan los encuentros como el del otro día.

No sé. Aún tengo mucho que pensar al respecto. Aquí seguiremos…

Un abrazo fraterno

encuentro_madrid.jpg