Te amaré sin que lo merezcas (Os 14, 2-10)

Yo curaré tus extravíos.
Te amaré sin que lo merezcas.
Mi cólera se apartará de ti.
Seré para ti como rocío.
Florecerás como azucena.
Arraigarás como el Líbano.
Brotarán tus vástagos.
Será tu esplendor como un olivo, tu aroma como el Líbano.
Vuelve a descansar a tu sombra.
Harás brotar el trigo.
Florecerás como la viña.
Será tu fama como la del vino del Líbano.

¿Qué comentario puedo hacer a estas palabras, Padre? Releerlas, releerlas, releerlas y degustarlas.

¡¡¡SENTIRME AMADO EN LO MÁS PROFUNDO!!!

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