Vosotros sois el cuerpo de Cristo (1Co 12, 12-14.27-31a)

Esta lectura de Pablo siempre la he llevado al terreno de los dones diversos en la Iglesia. Diversos, complementarios y todos necesarios. Pero la lectura dehoy es también muy obvia pero no deja de impactarme: yo soy el cuerpo de Cristo. Mis manos son sus manos. Mis ojos son sus ojos. Mis palabras son las suyas. Mi manera de acariciar, tocar, hablar, mirar… son las suyas.

De mi depende que mi prójimo se sienta tocado, mirado, cuidado, amado, escuchado… por Jesús. Sí, de mi depende. ¡Y esto es muy fuerte! Él es todopoderoso. Vale. Pero tal vez nos equivocamos si pensamos que Dios se basta por sí solo. Sí y no.

No sé muy bien cómo explicarlo pese a tenerlo claro en mi corazón. Espero que lo hayáis entendido…

Un abrazo fraterno

2 comentarios
  1. anaroski
    anaroski Dice:

    Entendido está, el problema es llevarlo a la práctica, y todos los días, porque tenemos la responsabilidad de dar ejemplo, es decir, yo como cristiana he de dar ejemplo, y así mi vida diaria puede ayudar a quien me vea a acercarse a Dios, o todo lo contrario, espantarlo, lo que me supone una gran responsabilidad.

    Buenas noches.

    Te agradecería pasaras por mi blog, hemos puesto una campaña en marcha contra el aborto, y te invito a participar.

    Gracias de antemano.

    Responder

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