Yo no soy el Mesías (Jn 1,19-28)

Quién lo escuchara… Esa frase sería oro en la boca de muchos contemporáneos que, como otras veces en la Historia, se creen los salvadores de muchos. Juan el Bautista lo tenía claro. Él no era. Hoy, muchos están confundidos. Tenemos una buena ristra de experimentos mesiánicos en la faz de la Tierra.

Incluso yo tengo que hacer el esfuerzo por no creérmelo. Los que trabajamos con personas, y si es en la educación más, tenemos la tentación de acabar pensando que somos el Mesías y que estamos en la tierra para salvar la vida de muchos. Y podemos llegar a engancharnos al placer que da que a uno le sigan, le veneren, le escuchen, le respeten, le quieran seguir e imitar…

Gran tentación la del mesianismo. Eterna tentación que se acabó con un Cristo Mesías muerto en la cruz. ¿Qué Mesías de hoy está dispuesto a transitar ese camino?

Un abrazo fraterno – @scasanovam

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