Microrrelato musical 112

Las ventanas estaban abiertas de par en par. Hacía fresquito. Y entonces me percaté de lo que mis ojos llevaban observando desde hacía tiempo. Ahí estabais, trabajando en grupo, contentos, calculadora en mano, creando, imaginando, buscando soluciones a vuestros problemas. Y me sentí orgulloso. Vi en vosotros un futuro lleno de esperanza, un presente lleno de alegría y vida, pese a todo. Y respiré hondo.

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