Día 14 #Cuaresma2017 #elprimero

Vaya concepto tiene Jesús de «primero», de «top», de «líder», de «cabecilla», de «lo más»… ser el servidor de todos.

Eso quiere decir que yo debo ser el último en mi casa. Pensar en mi mujer antes que en mí, y en mis hijos. Procurar su satisfacción y su felicidad antes que la mía. Y en el trabajo, no buscar condecoraciones, ni reclamos, ni posiciones, ni protagonismo… sino estar calladamente procurando el bien de mis compañeros. Y así con todo…

Difícil me lo pones Jesús. Difícil me lo pones.

Un abrazo fraterno – @scasanovam

Día 13 #Cuaresma2017 #Diosperdona

Dios perdona. Todo. Siempre. El único requisito es que tú quieras ser perdonado.

Para mí, este «saberme perdonado» y este «ir a buscar el perdón» en el sacramento de la reconciliación, son fundamentos primordiales en mi camino de fe. A veces miro mis debilidades y pienso… «¡cuánto fallo, Señor! ¡Otra vez! ¡En lo mismo!». Y sé que Dios me coge de nuevo, y me limpia, y me cura y vuelve a esperar que nunca más vuelva a caer, estando dispuesto a volverme a disculpar si sucede.

¿Qué sucedería si esto no fuera así? ¿Cómo sería yo, cómo viviría, cómo miraría el mundo si tuviera la sensación de que no se me iba a perdonar nunca más? No podría vivir con esa culpa. No podría. ¿Primera consecuencia? Quitar la norma. Así ya no hay culpa. Relativizarlo todo y traicionarme a mí mismo.

Menos mal que Dios perdona. Todo. Siempre.

Un abrazo fraterno – @scasanovam

Día 12 #Cuaresma2017 #saldetutierra

Salir. Se nos pide salir. ¿Hacia dónde? Sólo lo sabe el Señor. Pero nos lo mostrará. Pero salir, hay que salir.

Salir es dejar atrás. Salir es arriesgarse. Salir es perder. Salir es caminar. Salir es exponerse. Salir es perseguir una promesa. Salir es obedecer. Salir es buscar. Salir es confiar.

No se puede salir sin perder lo que dejo. No se puede salir sin aceptar el riesgo. No se puede salir esperando que me lleven, sin cansancio ni esfuerzo. No se puede salir sin contar con Dios. No se puede salir sin necesidad, sin nada que buscar, sin sed de Reino, sin querer la promesa.

¿Sales?

Un abrazo fraterno – @scasanovam

Día 11 #Cuaresma2017 #sobremalosybuenos

Recuerdo una clase de Cristología en la se usaba el Evangelio de hoy para hablar del don, del Reino y de nuestra manera de seguir a Jesús. Y hablábamos de esta imagen del sol, que sale sobre malos y buenos; o de la rosa, que ofrece su aroma a todo aquel que la huela, sea justo o injusto.

Y hoy me digo que quiero ser así, Señor. Porque hasta ahora me cuesta. Selecciono. Mi mejor yo, lo mejor que tengo, no lo ofrezco a todos por igual. No lo saco en todo lugar y circunstancia. Descubro que con algunos o en algunas situaciones, me guardo mi aroma, me guardo mi luz, decido que no, que no soy don para este o para aquel.

Voy madurando en mi fe, Señor. Y quiero esto que me planteas hoy. Quiero ser como Tú. ¿Me ayudas?

Un abrazo fraterno – @scasanovam

Día 10 #Cuaresma2017 #justiciadivina

«¿Es injusto mi proceder?» – pregunta el Señor por boca del profeta. Cualquiera responde…

Uno lee las lecturas de hoy y se le quedan pocas ganas de afirmar con ligereza que es de los elegidos, de los «buenos», de los que siguen a Jesús, de los que se salvarán… Porque el «zasca» que Dios me da hoy es de órdago…

La conclusión que saco es que se me pide más. No llega con ser bueno en lo «macro». Dios nos pide justicia, bondad, misericordia, en lo «micro». Mejor no pavonearse de ser mejor que otros cuando mi corazón está sucio y desconozco el estado de los corazones ajenos…

La justicia de Dios, para muchos, es un escándalo difícil de tragar. Porque exculpa, perdona, redime, olvida. Hay quienes ni perdonan, ni redimen, ni olvidan. Hay quienes no gastarían ni un euro ni una brizna de bondad para rehabilitar a aquellos que lo han hecho mal, que han cometido delito. Escándalo mayúsculo lo de Dios.

Un abrazo fraterno – @scasanovam

Día 9 #Cuaresma2017 #pedid

Siempre hay ciertas posturas contrapuestas en esto de pedir en la oración. Porque para muchos, la oración no debe centrarse en pedir, ya que el Señor ya sabe quiénes somos y lo que necesitamos. Para otros, pedir es orar con confianza al Padre e insistir en aquello que deseamos, siempre poniendo delante su voluntad.

Yo no suelo ser muy pedichón. Creo que el Señor sabe lo que alberga mi corazón y suelo poner la vida delante de Dios y punto. Aún así, hay algo que sí pido: fuerzas para ser fiel, fuerzas en el momento de dificultad, fuerzas para hacer lo que me pide, fuerzas para sacar adelante la misión.

El Evangelio de hoy nos pide confiar. Él Señor siempre nos da, siempre. No para hacernos la vida más fácil o adecuarla a nuestros deseos o para solucionarnos los problemas… sino para sobrellevar las circunstancias y fortalecernos en su seguimiento, para ser más felices.

Un abrazo fraterno – @scasanovam

Día 8 #Cuaresma2017 #renuévamepordentro

No se trata de dejar de hacer esto o lo otro, que también. Se trata, más bien, de mirar a los ojos a Jesucristo, de sentir y saborear su amor ilimitado, de conocer por experiencia propia la misericordia de Dios. Cuando el corazón cambie, cuando mi corazón se renueve, cambiarán muchas de las cosas que ahora soy incapaz de dejar de hacer.

¡Cuántas veces le echamos la culpa a la falta de voluntad! ¡Cuántas veces decimos que somos débiles! ¡Cuántas veces nos sentimos incapaces de ser mejores, o de romper con tal o cual hábito malo que nos abruma! Tengámonos paciencia, sabiendo que, tal vez, no estamos buscando la solución en el lugar adecuado. No va a ser nuestra voluntad la que venza la batalla, sino la experiencia de encontrarnos con el Evangelio, sin caretas ni tapujos.

¡Pongámonos a tiro! ¡Misericordia, Señor!

Un abrazo fraterno – @scasanovam

 

Día 6 #Cuaresma2017 #tuvehambre

Jesús no entra en las causas de la hambruna, la sed, la desnudez, la cárcel, la ausencia de hogar… No entra. Es algo que nos gustaría, que hubiera entrado. Nos facilitaría mucho y nos cargaría de excusas perfectas para no hacer nada. ¿Y si tiene sed porque se gastó todo su dinero en el juego? ¿Y si fue a la cárcel por ser un terrorista despiadado? ¿Y si está desnudo porque ha llevado una mala vida que lo ha condenado a la pobreza? Ojalá hubiera entrado Jesús, pero no lo hizo.

No hay excusas, aunque tampoco valen ingenuidades, claramente, pero el Papa Francisco lo ha vuelto a recordar hace poco ante una pregunta directa. No podemos prejuzgar. Más bien al revés: mirar a los ojos a aquellos que están perdidos, descartados, que se han equivocado, que han sido tratados injustamente. Lo que se nos pide es amor y una mirada y un corazón acogedores y sanadores. Se nos pide darnos, implicarnos, involucrarnos y no actuar como si nada fuera con nosotros.

La cuaresma es un tiempo perfecto para empezar a poner en práctica esta mirada de cerca, este corazón que ve en el otro sufriente al mismo Cristo.

Un abrazo fraterno – @scasanovam

Día 5 #Cuaresma2017 #notentarásalSeñor

Tentación… ¡la mala de la película! Ser tentado… ¡signo de fragilidad! ¿No os da la sensación de que muchas veces pensamos que es malo ser tentado, tener tentaciones? ¿No pensáis que se nos ha quedado la idea de que «los buenos», «los santos», no tienen tentaciones? Es como si fueran almas puras y casi divinas… y como si los que somos tentados, lo somos precisamente porque el mal nos habita dentro. Pues leo el Evangelio de hoy y saco conclusiones bien distintas:

  1. «Jesús fue llevado por el Espíritu para ser tentado». La tentación forma parte de nuestra vida espiritual y de fe. Jesús, el mismo Maestro, fue tentado. No sólo fue tentado sino que fue llevado por el Espíritu. ¿Querrá esto decir que la experiencia de ser tentado es parte del camino hacia Dios?
  2. «al desierto». Es en nuestros límites existenciales, en la experiencia de abandono, de soledad, de dolor… donde se producen nuestras tentaciones más profundas. Es en el silencio de nuestro corazón y a veces a causa del silencio de Dios en la vida y en el mundo.
  3. «después de ayunar cuarenta días con sus cuarenta noches». Curioso que la tentación se produzca en esta auténtica experiencia espiritual de Jesús. Curioso que sea al final cuando llega la tentación. ¿Por qué no al principio? ¿Por qué no la tentación de abandonar, de salir del desierto, de regresar? Tal vez porque la tentación siempre llega a la par de una necesidad y porque ataca con más fuerza cuanto más cerca esté la victoria de Dios.
  4. «Si eres Hijo de Dios…». La tentación viene tantas veces disfrazada de bondad espiritual… También hay tentaciones más vulgares y obvias pero se las ve venir. El problema es cuando somos tentados justo desde el argumento de la fe, de la verdad, de la bondad… ¡Terrible tentación! La tentación de utilizar mi «ser hijo»…
  5. Las tres peores tentaciones: perder la confianza en la Palabra, tentar a Dios y convertirlo en nuestra marioneta y la idolatría a otros dioses. Qué tentaciones tan profundas, tan escondidas… cuidado, cuidado… a ver si nos estamos equivocando de foco…

En fin… que benditas sean las tentaciones si me ayudan a mirarme dentro, a purificar mi corazón, a disponerme a seguir a Jesucristo con mayor verdad.

Un abrazo fraterno – @scasanovam