Hambre y sed #yosoyelpan

¿Es posible valorar un simple trozo de pan cuando uno nunca ha sentido la punzada del hambre en su cuerpo? ¿Es posible valorar un simple chorro de agua, en una fuente, cuando uno no ha sentido en su boca reseca el dolor de la sed?

Jesús se nos presenta como el alimento y la bebida que quita para siempre el hambre y la sed pero ¿cómo traducir esto hoy en una sociedad occidental que no conoce qué es eso? Comer y beber son necesidades básicas fundamentales, sin las cuales no podríamos vivir. Igual que el amor, el hogar, la compañía…

Pensemos en aquello que cada uno experimentamos como ausencia en nuestra vida, algo que no duela en el corazón, y ahí, en eso, busquemos a Jesús. Él cubrirá ese hueco.

Un abrazo fraterno – @scasanovam

1 comentario

Trackbacks y pingbacks

  1. […] de personas conformistas que no se atreven a poner a arder el corazón. Tengo hambre, Señor. Tú has dicho que eres el pan que quita el hambre para siempre… ¿Será que tengo necesidad de ti? ¿Me faltas a veces? ¿No te hago caso como debiera? A veces las […]

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *