Nada me falta (Salmo 22)

En semanas como ésta pasada en la que todo se complica sobremanera es bueno recordar, pese a que a uno no le salga espontáneamente, que Dios nos cuida. Cuidarnos no es evitarnos complicaciones y sufrimientos sino más bien caminar junto a nosotros y susurrarnos al oído que… no pasa nada. Que sí, que hay cansancio, dolor, desgracias… pero Él está siempre.

Su amor es garantía de que nada me falta, de que hay Alguien que está pendiente de mi. Y eso, hoy, me sirve. Me sosiega. Un poquito. Gracias

Un abrazo fraterno

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