Abierto a las sorpresas de Dios (Jn 1,45-51)

Los prejuicios impiden la sorpresa de Dios. El encuentro con Él siempre es sorprendente. Nos saca de nuestros esquemas. Rompe nuestras ideas preconcebidas. Nos lleva por caminos que,a veces, habíamos descartado.

No es compatible la experiencia de Dios con la necesidad de control y seguridad. Jesús de Nazaret no trae seguridad a nuestras vidas. Trae plenitud. No es lo mismo. Trae felicidad. Pero los caminos son arriesgados y te sentirás muchas veces desamparado. Pero vale la pena.

Ojalá, Señor, me ayudes hoy a bajarme de mis ideas y a seguirte, abierto a todo aquello que me traes.

Un abrazo fraterno – @scasanovam

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