En Cristo mi confianza

Todo se pasa. Dios no se muda. La paciencia todo lo alcanza.

QUIEN A DIOS TIENE NADA LE FALTA. NADA TE TURBE, NADA TE ESPANTE.

En Cristo mi confianza. En sus cansancios, mi aliento. Aquí estriba mi firmeza. Aquí, mi seguridad.

¿Sabéis? Escucho este poema de Sta. Teresa con los coros de Taizé y me encojo. Me acerca a Dios. Y ahora más. La vida le pide a uno decisiones valientes. Siempre llega el momento de demostrar que lo que uno cree… se lo cree de verdad. Hay dos decisiones importantes en mi vida que deben ser tomadas. Una excluye la otra momentáneamente. La posterga. La otra excluye a la primera definitivamente. Pero en la balanza es difícil descubrir lo que uno debe hacer.

Escuchar esto me da fuerza. Y me sirve de jaculatoria para repetírmelo muchas veces en este Adviento. «Aquí estriba mi firmeza. En Cristo mi confianza». No hay mucho más. YO ME LO CREO.

Ojalá el Niño que naceme aporte luz. Ojalá le prepare un buen pesebre para que venga. Ojalá pueda correr a Belén y descubrir en la pequeñez, la grandeza de Dios.

Un abrazo fraterno

Cuando llega… todo se para…

Vídeo encontrado en el blog «A vosotros mismos»

Este vídeo me ha hecho llorar. Yo es que soy muy tonto y la música consigue de mi lo que muy pocos. Y la música clásixa y la ópera mucho más. Y me ha hecho pensar también. Me ha hecho pensar que tiene mucho que ver con la llegada de Jesús en Navidad.

Todos andamos en nuestros quehaceres cotidianos pero simpre se alza una voz, una música, un algo… que nos moviliza. Lo dejamos todo. Nos olvidamos de aquello que tanto nos preocupaba. Porque tenemos sed de alegría, de libertad. Tenemos ganas de quitarnos el corsé y disfrutar de la vida y de las personas. Y sonreimos. Y nos miramos y, por un momento mágico, nos sentimos hermanos de todos, parte de un todo maravilloso que vale la pena. ¡Y brindamos! ¡Y celebramos! ¡Y queremos vivir y hacer realidad todos nuestros sueños! Ese Cristo que nace consigue ser ópera en nuestros corazones. No desperdiciemos la ocasión porque, en el fono… nos gusta la ópera.

Muchos besos

Adviento en familia: Día 2

Hubiera preferido estar en Madrid hoy. Me gustaría poder celebrar junto a la comunidad la llegada de mi tiempo litúrgico favorito. Pero hoy estoy de viaje de trabajo y tendré que saber celebrar la espera lejos de donde quiero, lejos de aquellos a quienes más quiero. Me quedaré a dormir en casa de un compañero de trabajo. Está en un mal momento. Recién divorciado, con 2 hijos y en pleno escapismo para no pararse delante de su realidad. Ha decidido vivir una vida que no es la suya y sumergirse en una vida imaginaria que, por fuerza, acabará antes o después. Me da pena. Es el anti-adviento.

Yo, mientras, espero y alimento mi esperanza. Y eso me gustaría celebrar hoy. Me gustaría celebrar que intento que mi vida y mis acciones sean trascendentes. Me gustaría celebrar que me planteo la vida mirando a un sitio, a un centro. Me gustaría celebrar que no espero solo y que no camino en soledad buscando al Cristo que nace. Me gustaría celebrar que soy ángel que anuncia que hay luz, que siempre hay luz… que vale la pena buscar. Me gustaría celebrar que cada vez soy más pastor y que me siento cada vez más pobre; viviendo lo importante y librándome de cargas absurdas con las que uno no puede enfrentar el día a día. Me gustaría celebrar que deseo a Jesús en mi casa.

Hoy Jesús vuelve a recordarme en el Evangelio que me llama a seguirle. Y me cuestiona la respuesta de los pescadores incultos: sin rodeos, sin cálculos, sin prosycontras…

Hoy tengo una familia por la que orar, la tengo delante. Y eso también es parte del Adviento. Esperanza en que la luz y la paz de Jesús calmen los corazones y sanen las heridas de todos ellos. Sé que no es mucho por hoy pero no soy capaz de nada más.

Un abrazo fraterno

Adviento en familia – Día 1

Acabamos de terminar la oración en familia de este primer día de Adviento. Es ya una tradición que empezamos hace 2 años, cuando Álvaro tenía 3 e Inés era una recién nacida. Y fue bien. El Adviento es un tiempo precioso para vivirlo y orarlo en familia. Esta es la oración que he escrito y que hemos leído frente a la vela encendida:

SEÑOR JESÚS,
HOY EMPIEZA EL ADVIENTO, UN TIEMPO QUE NOS GUSTA MUCHO.

NOS GUSTA PORQUE NOS RECUERDA
QUE FALTA POCO PARA NAVIDAD.
NOS GUSTA PORQUE NOS ACORDAMOS MUCHO DE TI,
DE LO PEQUEÑO QUE ERAS.
NOS GUSTA PORQUE CANTAMOS VILLANCICOS
Y PONEMOS LA CASA PRECIOSA CON EL ÁRBOL Y EL BELÉN,
LLENOS DE LUCES, COLORES Y REGALOS.

HOY ENCENDEMOS ESTA VELA PARA NO OLVIDARNOS DE TI.
PARA QUE AUNQUE VENGAMOS CANSADOS DEL COLE
O DEL TRABAJO,
RECORDEMOS QUE QUEREMOS QUE SEAS NUESTRO AMIGO
Y QUE NOS ACOMPAÑES CADA DÍA.

UN BESO DE BUENAS NOCHES, JESÚS.

Después dimos gracias por el día vivido y a la cama. Buena manera de empezar adviento, sin duda.

 

Interpretar sueños (Dn 5,1-6.13-14.16-17.23-28)

A los ojos de mucha gente no es más que una visión interesada de quién quiere llevar el asunto a su terreno pero yo creo que no. Muchas veces, como Daniel el profeta, he interpretado situaciones, acciones, detalles y casualidades y he visto en allas un mensaje de Dios para mi.

No voy a enumerar todos los momentos en los que ésto ha sucedido de manera más intensa pero lo que puedo asegurar es que es parte del secreto. Cuando uno dirige su antena adecuadamente, vive su fe en comunidad y se esfuerza por saber qué quiere Dios de uno… no puede más que interpretar lo que sucede a su alrededor desde Dios. Como toda interpretación, es subjetiva, por supuesto. A los ojos de otros es mera fabulación y es muy difícil dar razones de ello que sean convincentes. Pero la prudencia, la sabiduría, la confianza, la clarividencia… son también dones que uno va recibiendo poco a poco y que le ayudan a seguir la brisa del Espíritu de manera más segura.

Yo, desde luego, seguiré interpretando sueños de cara a resolver problemas.

Un abrazo fraterno

Criaturas todas del Señor, bendecid al Señor (Dn 3,57-61)

El cántico de Daniel me trae inevitablemente a la mente y al corazón la pequeña capilla de la casa de los Escolapios en Cercedilla. Allí rezábamos catequistas y monitores cada mañana en las semanas de campamentos, colonias, convivencias… Allí compartíamos la lectura del diurnal y poníamos el día en manos del Padre. Y el canto de Daniel era rezado un día a la semana, normalmente a dos coros. El cántico es una preciosidad.

Uno no tiene más que mirar a su alrededor y comprobar que todo forma parte de lo creado y que el creador merece alabanza. En medio de nuestras ceremonias de entrega de los Óscars, los premios MTV, los Goya, los Pulitzer, etc. qué menos que alabar al Padre por su magnífica obra. Que cada uno lo haga como quiera. Unos más consciente y otros más inconscientemente pero… demos alabanza. Cuidando lo creado. Amando todo lo creado. Protegiéndolo. Valorándolo. Disfrutándolo. Completándolo.

Un abrazo fraterno

Vio también una viuda pobre (Lc 21, 1-4)

He leído muchas veces este pasaje del Evangelio y siempre acaba reflexionando y orando acerca de si yo doy lo que sobra, lo que tengo, qué uso hago de mi tiempo y si me parezco más a esos ricachones o a la pobre viuda. Hoy he ido por otro lado y me ha gustado, tal vez porque cada vez me gusta fijarme más en las actitudes de Jesús y buscarme menos parecidos con el resto.

Jesús tiene un detalle muy hermoso que revela parte de su forma de estar en el mundo: se percata de la presencia de la viuda, percibe el valor de su acción y lo refuerza engrandeciéndolo. Toque de atención, me dije. Y lo llevé al terreno espiritual y no al material. Considero que he tenido mucha suerte en mi vida espiritual. He crecido en una familia que me transmitió unos valores y me infundión una fe cristiana. Pude estudiar en un colegio religioso, ir a retiros… Me considero una persona madura, formada, que ha podido crecer, con recursos pastorales y embarcada en cien mil proyectos de construcción del Reino. Y está muy bien. Pero Jesús hoy quier resaltar el valor de lo pequeño, del pequeño, de quien no ha tenido tanta suerte, de aquellos a los que, a veces, los miro pensando qué poco saben de la Iglesia y qué poco comprometidos están. Son aquellos sin tanta formación, sin retiros, sin conocimiento teológico de la palabra… pero que lo poco que hacen lo hacen por amor al hermano.

Es momento de estar más pendiente de esas pequeñas acciones grandes en amor y de quienes las llevan a cabo. Tal vez así me parezca más a Jesús y sea mucho menos soberbio de lo que soy.

Un abrazo fraterno

Hace maravillas (Sal 97)

El Señor sigue haciendo maravillas. Día a día. Conmigo, con mi matrimonio, con mis hijos, cons mis proyectos, con mis necesidades, con la Iglesia, con mi comunidad…

Por lo de pronto, me ha devuelto la ilusión en mi dedicación a los demás y al Reino y la puerta que se ha abierto con Padres enREDados me satisface y me ha devuelto la paz y la ilusión. Ojalá sigan abriéndose puertas. Puertas maravillosas.

Un abrazo fraterno

Espera en el Señor, sé valiente (Sal 26)

Me llama la atención sobremanera esta frase del salmo: espera en el Señor, sé valiente. Es como si sonara raro, como si hubiera algo que no acabara de cuadrar. Parece que esperar y ser valiente son contrapuestos. Es fácil entender que hay quienes apuestan por esperar en la vida y hay quienes son valientes y deciden salir a jugar y arriesgar. Hoy, el salmo nos propone ambas cosas. Parece incomible y el orden me desconcierta. Yo lo entiendo a mi manera:valiente1912grande

«Sé valiente…». Sólo entiendo la vida jugando al ataque. El Señor nos llama a gastar nuestra libertad y a poner nuestros dones en juego. El Señor nos llama a asumir riesgos y a dar la vida por el Reino.

«… y espera en el Señor». Es más fácil ser valiente cuando uno sabe que su valentía por el Reino está patrocinada por el Padre, cuando sabe que al final la obra es suya y que es Él quien actúa. Uno se sabe protegido y querido. Uno se sabe valioso.

SÉ VALIENTE Y ESPERA EN EL SEÑOR. ¡Qué esquema de juego tan hermoso! Yo me apunto…

Un abrazo fraterno

El que ama a su prójimo tiene cumplido el resto de la ley (Rm 13,8-10)

MÁS CLARO AGUA.

¿POR QUÉ A VECES LO COMPLICAMOS SOBREMANERA?

¿NO ES ÉSTO YA SUFICIENTEMENTE COMPLICADO?

Un abrazo fraterno