Cuaresma 2023 – Día 10 – Viernes

Esto dice el Señor Dios:
«Si el malvado se convierte de todos los pecados cometidos y observa todos mis preceptos, practica el derecho y la justicia, ciertamente vivirá y no morirá. No se tendrán en cuenta los delitos cometidos; por la justicia que ha practicado, vivirá. ¿Acaso quiero yo la muerte del malvado —oráculo del Señor Dios—, y no que se convierta de su conducta y viva?»

Cuántas veces ponemos más el foco en lo malo que en lo bueno. Cuánto tiempo desperdiciamos lamentándonos por lo que no tenemos, por lo que otros nos han hecho, por lo que no hemos conseguido, por lo que no nos ha sido dado… en lugar de agradecer, y mirar con alegría, lo que tenemos, lo que hemos conseguido, lo que se nos ha regalado.

Tú nos enseñas a mirar la realidad con el filtro del amor. También lo haces con mi propia vida, llena de imperfecciones, errores, traiciones, despistes, desprecios, egoísmos. Tú me miras con más cariño que yo mismo. Tú me repites una y otra vez que me quieres, que tengo una nueva oportunidad, que quieres que viva y me salve. AYÚDAME, PADRE, A RESPONDER CON AMOR A TODO EL AMOR CON EL QUE ME TRATAS.

Cuaresma 2023 – Día 9 – Jueves

Yo he escuchado en los libros de mis antepasados, Señor, que tú libras siempre a los que cumplen tu voluntad. Ahora, Señor, Dios mío, ayúdame, que estoy sola y no tengo a nadie fuera de ti. Ahora, ven en mi ayuda, pues estoy huérfana, y pon en mis labios una palabra oportuna delante del león. […]
Líbranos de la mano de nuestros enemigos, cambia nuestro luto en gozo y nuestros sufrimientos en salvación.

Mi vida no es color de rosa. Lo sé aunque muchas veces evito enfrentarme a este sentimiento. No puedo quejarme demasiado pero reconozco que soy una persona herida, que a veces me siento solo, que a veces flaqueo en mi misión, que dudo de mis capacidades, que me olvido de Ti, Señor.

AYÚDAME, SEÑOR, TRANSFORMA MI OSCURIDAD EN LUZ; MI LUTO, EN GOZO.

 

Cuaresma 2023 – Día 8 – Miércoles

«Ponte en marcha y ve a la gran ciudad de Nínive; allí les anunciarás el mensaje que yo te comunicaré».[…]
Los ninivitas creyeron en Dios, proclamaron un ayuno y se vistieron con rudo sayal, desde el más importante al menor.

El mundo espera tu mensaje. A mi alrededor la gente tiene sed de felicidad, de paz. Los jóvenes, Señor, están muy rotos, desesperanzados, heridos. Muchos de ellos tienen historias difíciles. Muchos acumulan malas decisiones y siente su corazón dañado por tanta falta de amor, por tanta incomprensión, por tanta imagen vacía, por tanta superficialidad.

Mi vida también necesita de Ti. Mi corazón está insatisfecho en muchos momentos. A veces me pueden el miedo, la angustia y la exigencia. QUE MI AYUNO, SEÑOR, ABRA MI CORAZÓN A TI. QUEREMOS SER FELICES.

Cuaresma 2023 – Día 7 – Martes

«Como bajan la lluvia y la nieve desde el cielo,
y no vuelven allá sino después de empapar la tierra,
de fecundarla y hacerla germinar,
para que dé semilla al sembrador
y pan al que come,
así será mi palabra que sale de mi boca:
no volverá a mí vacía,
sino que cumplirá mi deseo
y llevará a cabo mi encargo»

¿Estoy a tiro de la Palabra de Dios? Es que si no estoy a tiro… difícil que tenga algún efecto. ¿Leo la Palabra algún día? ¿Frecuento los evangelios? ¿Y lo hago con el corazón abierto? ¿Intento escuchar o sólo leo, analizo y hablo? ¿Qué querrás decirme hoy a mí, Dios mío?

Llega la Cuaresma y es buen momento para escucharte. Tu Palabra nunca deja indiferente. Es como un «¿qué tal estás?» inesperado, como un «te quiero» que llega por sorpresa, como un «¿cuándo nos vemos?» que se desliza a través del whatsapp, como un «te perdono» que recibes en el momento adecuado…

GRACIAS SEÑOR POR HABLARME. QUIERO ESCUCHARTE Y DEJAR QUE TU PALABRA ME TRANSFORME EL CORAZÓN.

Cuaresma 2023 – Día 6 – Lunes

Sed santos, porque yo, el Señor, vuestro Dios, soy santo.

Señor, Tú me has creado. Me has hecho a tu imagen y semejanza, lo más parecido a ti que has podido. Y quieres que yo viva en consecuencia. Esperas de mí que viva de acuerdo al amor. Esperas de mí que tenga una vida plena. Esperas de mí que sea, sencillamente, tu fiel reflejo. Sabes que no es imposible porque… Tú me creaste, porque Tú me conoces. ¿Por qué yo rebajo mis expectativas? ¿Por qué me conformo con una vida pasable? ¿Por qué me contento con amores a medias? ¿Por qué no me veo capaz? ¿Por qué no veo en mí lo que tú ves?

SEÑOR, TÚ ERES MI DIOS. AYÚDAME A SER COMO TÚ.

Evangelio para jóvenes – Domingo 1º de Cuaresma Ciclo A

Ha comenzado la #Cuaresma. El pasado miércoles, bajo la ceniza, me propuse hacer oración diaria en este tiempo de preparación, aprovechar estos días para mirar mi corazón y ponerlo delante de Dios con el objetivo de que lo purifique. Mucho ha cambiado desde que yo era niño y mi madre era capaz de generar un ambiente diferente en casa. Por supuesto, llevábamos a rajatabla lo de no comer carne los viernes, veíamos alguna película religiosa juntos en la tele, rezábamos más… Un ambiente contenido y sobrio que me ayudó a entender que la vida va en serio, que no es un jolgorio continuo y que, en algún momento, llegarían días que lo cambiarían todo. Aún así, la tentación de tirar hacia delante sin más siempre está ahí. Escuchemos el Evangelio de hoy [Mt 4, 1-11]:

En aquel tiempo, Jesús fue llevado al desierto por el Espíritu para ser tentado por el diablo. Y después de ayunar cuarenta días con sus cuarenta noches, al fin sintió hambre.
El tentador se le acercó y le dijo:
«Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en panes».
Pero él le contestó:
«Está escrito: “No solo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios”».
Entonces el diablo lo llevó a la ciudad santa, lo puso en el alero del templo y le dijo:
«Si eres Hijo de Dios, tírate abajo, porque está escrito: “Ha dado órdenes a sus ángeles acerca de ti y te sostendrán en sus manos, para que tu pie no tropiece con las piedras”».
Jesús le dijo:
«También está escrito: “No tentarás al Señor, tu Dios”».
De nuevo el diablo lo llevó a un monte altísimo y le mostró los
reinos del mundo y su gloria, y le dijo:
«Todo esto te daré, si te postras y me adoras».
Entonces le dijo Jesús:
«Vete, Satanás, porque está escrito: “Al Señor, tu Dios, adorarás y a él solo darás culto”».
Entonces lo dejó el diablo, y he aquí que se acercaron los ángeles y lo servían.

Tal vez te des cuenta de que todo lo que la Cuaresma implica, no está de moda. ¿Ayunar? ¿Rezar? ¿Dar limosna? ¿Reflexionar? ¿Parar? ¿Hacer silencio? ¿Bajar la cabeza? ¿Tomar conciencia del mal que te rodea? Te dirán que es una pérdida de tiempo o, peor aún, te lo vestirán de ideología y te harán creer que son prácticas destinadas a someterte y a cercenar derechos y libertades. Pero tú sabes bien que la vida, aunque te gustaría, no es una fiesta continua. Sabes bien que, más bien al contrario, a veces buscas la fiesta para olvidar que hay dolor, frustración, enfermedad, traición, guerra…Y es cierto: no es fácil asumir y vivir la parte más «fea» de la vida. Pero ahí está: toca parar, recordar quién eres, quién te sostiene y a qué estás llamado, llamada. Te dejo tres pistas para hoy:

  • «El desierto» – ¿Conoces la sensación de sentirte solo, sola? ¿Conoces la sensación de estar atravesando una etapa difícil en tu vida, árida? ¿Conoces la sensación de haber perdido la ilusión? ¿Conoces la sensación de haber perdido las referencias y no saber muy bien por donde tirar? ¿Conoces la sensación de las emociones extremas? ¿Conoces la sensación de estar agotado, hambriento de paz y felicidad? Ese es el desierto. Un lugar vital que siempre llega, antes y después, y en el que siempre pasan cosas. Porque cuando nos sentimos débiles, frágiles, perdidos y solos… las tentaciones acechan y aparecen. Jesús lo afrontó con fe. Pide fe para afrontar tu desierto. No estás solo, no estás sola. Pide fe y resiste. Estás en manos de Dios.
  • «La tentación» – Todos somos tentados. Porque todos somos frágiles. El diablo conoce tus puntos débiles. Sabe por donde asomar la cabeza y hacerte dudar. Jesús lo reconoce y le llama por su nombre: Satanás. Jesús se da cuenta de que todas las dudas que le asaltan no vienen de él, de su corazón, Él no es así. Vienen de fuera. ¡Qué importante es que reconozcas los momentos en que serás tentado, tentada! ¡Qué importante es que sepas que estás siendo atacado, probada! ¡Qué importante es reconocer los enredos y saber no dejar enredarse! Una tentación siempre es atractiva y razonable. Siempre. Pero ni brota del amor, ni genera amor. No te deja buen sabor de boca. Te hunde más en el abismo del desierto.
  • «¿Y Dios?» –  La mayor tentación que vas a tener siempre es Dios mismo. Lo vas a cuestionar, te vas a olvida de Él, lo vas a convertir en el origen de tus males o, como mínimo, lo vas a acusar de tomar partido. Vas a querer que sea un Dios a tu medida, que actúe cuando tú quieras que  actúe, que calle cuando tú quieras que calle. Vas a querer un Dios justiciero con quién te haga daño y un Dios comprensivo con el pecado que tú cometas. Vas a querer que hable cuando lo necesites y vas a maldecir sus silencios cuando estés perdido. Vas a soñar con un Dios espectáculo, influencer y mediático… y vas a girar la cabeza cuando lo veas ultrajado, golpeado, crucificado, empobrecido, sometido e incapaz. Esas tentaciones llegarán. ¿Y entonces qué?

Ojalá la Cuaresma sea un tiempo importante para ti. Ojalá te acerque a Dios y te permita preparar tu corazón para afrontar la Semana Santa y la Pascua con verdad. Ojalá veas tu vida en el espejo estos días, la confrontes y la abraces. Ojalá ayunes, ores y des limosna. Ojalá afrontes los desiertos que te preparan para la cruz. Ojalá no te engañes.

Un abrazo fraterno

Santi Casanova

 

Cuaresma 2023 – Día 4 – Sábado

Cuando alejes de ti la opresión,
el dedo acusador y la calumnia,
cuando ofrezcas al hambriento de lo tuyo
y sacies al alma afligida,
brillará tu luz en las tinieblas […]
Tu gente reconstruirá las ruinas antiguas,
volverás a levantar los cimientos de otros tiempos;
te llamarán “reparador de brechas”,
“restaurador de senderos”,
para hacer habitable el país.

La forma de reconstruirme, la manera de sanarme, el camino de mi salvación… es el amor al otro. Esa es tu propuesta, Señor. Esa ha sido tu apuesta con Jesucristo. Descentrarse para centrarse. Ofrecer para recibir. Saciar para ser saciado.

Mi corazón, a veces cansado, a veces lleno de miedo e inseguridad, necesita seguir palpitando por otros. El mundo espera de mí que ponga de mi parte para hacerlo más habitable, más respirable. QUIERO, SEÑOR, SER REPARADOR DE BRECHAS, RESTAURADOR DE SENDEROS. ¿Hay alguna vocación más bella que esta?

Cuaresma 2023 – Día 3 – Viernes

Este es el ayuno que yo quiero:
soltar las cadenas injustas,
desatar las correas del yugo,
liberar a los oprimidos,
quebrar todos los yugos,
partir tu pan con el hambriento,
hospedar a los pobres sin techo,
cubrir a quien ves desnudo
y no desentenderte de los tuyos.
Entonces surgirá tu luz como la aurora,
enseguida se curarán tus heridas,
ante ti marchará la justicia,
detrás de ti la gloria del Señor.

Ayunar de aquello que me hace mal, que nos hace mal. Ayunar de mi lado oscuro y egoísta. Ayunar de mirar a otro lado y de reojo a las injusticias. Ayunar de querer llevar siempre la razón y de imponerme, de hablar más alto, de tener la última palabra. Ayunar de comodidades y lujos. Ayunar caminando, tendiendo la mano, ofreciéndola al que lo necesita, comprometiéndome a fondo con mi vida. Ayunar de guerra construyendo paz. Ayunar de cotilleos, chismes, malos pensamientos.

Quiero ayunar Señor de mi pecado, quiero ayunar amando. SEÑOR, QUIERO AYUNO DE LUZ, QUIERO CURAR MI HERIDA. Amén.

Cuaresma 2023 – Día 2 – Jueves

Hoy pongo delante de ti la vida y el bien, la muerte y el mal. Pues yo te mando hoy amar al Señor, tu Dios, seguir sus caminos, observar sus preceptos, mandatos y decretos, y así vivirás y crecerás […].
Pero, si tu corazón se aparta y no escuchas, si te dejas arrastrar y te postras ante otros dioses y les sirves, yo os declaro hoy que moriréis sin remedio.

La vida es una continua elección. Desde que nos levantamos hasta que nos acostamos, estamos llamados a optar, a tomar decisiones. A veces, Señor, pienso que elegirte, elegir tus propuestas exigentes, me hará más infeliz. Suponen sacrificio, donación, generosidad… suponen pensar en otros antes que en mí. A veces elijo no elegirte.

Pero cuando opto por lo que me da un placer momentáneo, una satisfacción inmediata, un gusto pasajero… me quedo mal, insatisfecho, lleno de sed, anhelando otra cosa. Ayúdame, pues, Señor, a elegir la vida, a elegir tu camino, a elegirte. TÚ ERES MIS DIOS, EL ÚNICO, Y NO QUIERO QUE MI CORAZÓN SE APARTE DE TI.

Evangelio para jóvenes – Domingo 7º del Tiempo Ordinario Ciclo A

Esta pasada semana celebramos San Valentín, una fiesta que se ha instalado entre nosotros como el Día de los Enamorados, el día del amor. Mis alumnos estuvieron preparando, aplicando sus conocimientos algebraicos, una fórmula que intentaba predecir el éxito en una relación de amor de pareja. Salieron cosas muy curiosas y, en general, muy serias y acertadas. Pero en ninguna de ellas apareció algo que creo que es importantísimo: el PERDÓN. Acoger el mal de la persona amada, el daño realizado, la ofensa recibida… y ser capaz de perdonarla y seguir amando. ¿Es posible una relación sin eso? Escuchemos el Evangelio de hoy [Mt 5, 38-48]:

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Habéis oído que se dijo: “Ojo por ojo, diente por diente”. Pero yo os digo: no hagáis frente al que os agravia. Al contrario, si uno te abofetea en la mejilla derecha, preséntale la otra; al que quiera ponerte pleito para quitarte la túnica, dale también el manto; a quien te requiera para caminar una milla, acompáñale dos; a quien te pide, dale, y al que te pide prestado, no lo rehúyas.
Habéis oído que se dijo: “Amarás a tu prójimo y aborrecerás a tu enemigo”.
Pero yo os digo: amad a vuestros enemigos y rezad por los que os persiguen, para que seáis hijos de vuestro Padre celestial, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y manda la lluvia a justos e injustos.
Porque, si amáis a los que os aman, ¿qué premio tendréis? ¿No hacen lo mismo también los publicanos? Y, si saludáis solo a vuestros hermanos, ¿qué hacéis de extraordinario? ¿No hacen lo mismo también los gentiles? Por tanto, sed perfectos, como vuestro Padre celestial es perfecto».

Jesús vuelve hoy a «redefinir», a «perfeccionar», a «plenificar» la ley judía. No le sirve quedarse con lo que dice sino que pretende darle sentido a la luz de lo que Dios quiere para ti y para mí. Y en esa redefinición, descarta la venganza, por muy justa que sea, y nos propone la humildad, el amor y el perdón en aquellas situaciones y con aquellas personas que más nos cuestan, que más daño nos hacen, que más esfuerzo nos requieren. Tres ideas para hoy:

  • «No midas tanto» – Que como ella me ha hecho esto, tengo derecho a hacerle lo mismo… que como yo le he hecho un regalo bueno, cómo se le ocurre regalarme esta mierda… Que si me ha puesto los cuernos, va a recibir lo mismo… Que tienes derecho a responder a una ofensa o a un daño vamos, es lo justo. Pero la justicia, Dios la mide con amor. Por eso te dice: «no midas tanto». Ni el bien ni el mal. Estás llamado, llamada, a darte por completo, a amar desproporcionadamente. En el fondo, te está diciendo: «mírame a mí, cómo amo… sin medir, sin medirte…». Porque si aplicaran tanta medida contigo, tus padres, tus profesores, tus amigos, tu pareja… Si midieran con exactitud y te devolvieran siempre la misma moneda, ¿qué? El amor no es eso. Y Dios te ha hecho capaz de amar. Lo justo es amar. Lo otro tiene otro nombre. Parece que te deja satisfecho si lo haces pero… no es así.
  • «El Dios asimétrico» – Creemos en un Dios que, en palabras de mi profesor de Cristología, Serafín Béjar, es asimétrico. ¿Qué quiere decir eso? Que no te ama en función de lo que tú le ames. No te ama por tus méritos. No se trata de ganar puntos y así comprar su amor. Dios «hace salir el sol sobre malos y buenos«. «¡Qué injusto!» dirás. Bueno… Puede parecerlo bajo esta idea tuya de justicia. Pero en el fondo, Dios funciona de otra manera… ¡y menos mal! Porque si Dios nos tuviera que amar y salvar en función de lo que tú y yo hacemos en esta vida… mejor ni pensarlo. ¡Pero si no damos ni una! ¡Somos una buena panda de mediocres, de tibios, de amantes a medias! Tú también estás llamado a ser asimétrico: amar, amar y amar… sin importar a quién, cómo ni cuándo.
  • «¿Qué haces de extraordinario?» – No se trata de ponerse galones e ir por el mundo como si fueras alguien especial pero si eres creyente… si sigues a Jesús… en algo se te tiene que notar, ¿no? Y Jesús te propone que se te note en cosas que marcan la diferencia. Querer a tus padres, querer a tus amigos, respetar a tus superiores, echar una mano si te lo piden… ¡Todo está fenomenal! Pero… ¡para eso no hay que ser creyente! Cualquier persona, con un buen corazón y una pizca de humanidad, lo hace. Pero rezar por esa persona que te ha traicionado, amar a ese compañero que te hace la vida imposible, pedir por ese familiar que tiene unos valores tan diferentes a los tuyos… No se trata de dejarse machacar por las personas tóxicas pero sí de incluirlas en tu lista de destinatarios de amor. Y amar a veces se traduce en perdonar, en rezar por ellos, pedir para que su corazón cambie y para que un día sean felices amando también. ¿Te parece poco?

Es difícil hacer vida lo que hoy nos propone el Evangelio. Puedes pensar que es una utopía maravillosa pero irrealizable. Tal vez ahora mismo te sientes incapaz. No te preocupes. Tu corazón también tiene que «cristificarse». Poco a poco. Cada día, un poquito más parecido a Él. Y lo conseguirás, con su ayuda.

Un abrazo fraterno

Santi Casanova