Contad a los pueblos sus maravillas (Sal 95)

Hoy quiero dar gracias y contar las maravillas que Dios ha hecho conmigo. No todo el mundo es consciente de que mucho de lo sentido la semana pasada es en mi un gran logro. Vivir y degustar mi soledad era algo inimaginable hace algunos meses. Cierto es que ha sido el trabajo personal y el empuje y la vivencia comunitaria la que me ha hecho crecer en este aspecto pero, evidentemente, tanto mi comunidad como yo somos meros instrumentos de la luz del Padre. Fue Él quien abrió caminos, quien inspiró proyectos, quien cimentó las bases y acompañó procesos.

Hoy me veo en el espejo y, aunque descubro mucho de lo que queda por hacer, soy capaz de reconocer las maravillas del Señor.

Un abrazo fraterno

esbelo

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