¿Quiénes son alimento para mí? (Mt 14,13-21)

Más allá de la Eucaristía que, evidentemente, es el mismo Cristo, creo que es bueno que, a la luz del Evangelio de hoy, pensemos quiénes son aquellos y aquellas que han sido alimento para nosotros en nuestra vida. ¿Qué personas nos han «dado de comer» en algún momento y nos han permitido crecer, seguir caminando, saciar nuestra hambre?

No siempre en mi vida me alimento bien, Señor, Tú lo sabes. A veces busco la «fast food» espiritual y me trago lo que me proporciona placer y satisfacción inmediata, aún sabiendo que, a la larga, no es bueno para mi espíritu. A la vez, Padre, reconozco en mi vida a muchas personas que son alimento bueno para mí. Tengo amistades sólidas y valiosas, que me acompañan, me conocen y me quieren en verdad. Tengo esposa, hijos, padres… una familia magnífica que me acoge con todas mis miserias, me perdona y me ama. Tengo compañeros de misión en el camino de la fe, laicos y religiosos, una comunidad, que reza conmigo, que me aportan sus testimonio, que son ejemplo para mí… Todos ellos consiguen mantener mi alma en justa tensión y compensar la comida rápida que llena mucho y aprovecha poco.

Ojalá yo, Señor, sea también proveedor de buen alimento para muchos.

Un abrazo fraterno – @scasanovam

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