Sanos y enfermos #sígueme

Leyendo el Evangelio, uno tiene la tentación de dividir el mundo en sanos y enfermos. Esto tiene un problema evidente, el mismo que surge siempre que planteamos la vida en dos caminos excluyentes. No pega con Jesús esto. Lo primero es que yo no sabría bien cómo posicionarme porque si bien reconozco de mi «enfermedad» y mi «necesidad de curación», también descubro aspectos, actitudes, etc. sanas en mi vida.

Por tanto, lo que la Palabra me dice hoy no es que el mundo esté dividido en sanos y enfermos sino que todos tenemos un porcentaje de ambas realidades. Jesús viene a mí, a ti, a cada uno, a curar nuestra parte enferma, nuestra herida, nuestra oscuridad. Sabe que está ahí la sed, la mediocridad, el dolor…

Yo te abro las puertas, Señor. Necesito que me cures. Reconozco mi daño, que no me deja vivir bien. Cúrame para poder seguirte de manera adecuada.

Un abrazo fraterno – @scasanovam

El pecado que me paraliza #perdón

Un paralítico postrado en una camilla… Jesús se acerca y le perdona.

Imagen preciosa con la que empatizo claramente y en la que me veo reflejado sin duda. ¡Qué difícil es caminar cuando uno se ha apartado de Dios y de lo mejor de sí mismo, cuando ha tomado decisiones equivocadas y se ha olvidado de su vocación, de su responsabilidad, del amor! La vida se torna oscura, el camino dura, las piernas flaquean, la ilusión mengua, la fuerza desaparece y uno, aunque de manera metafórica, acaba «no saliendo de la cama», incapacitado para dar un paso más.

El perdón es el soplo revitalizador, el reconstituyente más eficaz. Saber que pese a todo lo anterior, se sigue confiando en uno, uno sigue siendo querido y amado, uno sigue siendo esperado… La luz se abre paso entonces y las fuerzas se recobran, aunque tambaleantes. Es posible seguir. Es posible volver.

Señor, perdóname cuando te tuerzo la mirada, cuando apuesto por la oscura tiniebla y rechazo el fulgor de la luz. Quiero seguir caminando.

Un abrazo fraterno – @scasanovam

Ni extranjero ni forastero… #morada

Imaginémonos, en el contexto actual del mundo, con más de 65 millones de refugiados, que a cada uno, cara a cara, le dijéramos: «ya no eres extranjero, ni forastero; sino ciudadano y miembro de mi familia, de mi pueblo». Es verdad que sin haber experimentado esto, se hace difícil empatizar pero… ¿nos lo podemos imaginar, aunque sea un poquito?

El Señor me dice eso hoy a mí, que soy un pobre «refugiado» que busca cobijo, que intenta huir de su propia oscuridad, que camina hacia una «tierra» mejor, al que a veces el camino se le hace insoportable, cuyas fuerzas flaquean tantas veces… A mí, tan pequeño, tan insignificante… A mí el Señor me inserta en su familia y me llama a seguir construyéndola activamente. No es un refugio pasajero ni temporal, ni caritativo.

Estoy llamado a ser morada de Dios, a que Dios me habite. Quiero decir SÍ y que la estancia sea de su agrado.

Un abrazo fraterno – @scasanovam

Perder la vida #darse

Preciosa la historia de Eliseo y la mujer de la primera lectura de hoy. Así quiero ser, como ella. Puertas abiertas, casa a disposición, hogar para todos.

Cuando mi mujer y yo nos casamos, fue tal vez la mayor certeza de nuestro proyecto matrimonial: brazos abiertos, casa abierta, familia abierta, hogar para todo el que lo necesite. Creo que lo hemos ido cumpliendo, a veces con las dudas de si estábamos descuidando el «hacia adentro» y también con la intuición de que ese «hacia adentro» se construye siendo «hacia los demás».

No se puede seguir a Cristo de otra manera. Los muros, las puertas cerradas, los secretos, las autoreferencias, las vivencias «estufa»… no son propias de aquellos que siguen con alegría al Señor.

Vayamos hacia el otro. Dejemos que entre. Y que el Reino siga creciendo.

Un abrazo fraterno

Mi combate, mi meta #

Si mañana terminara el combate… tengo la sensación de no haberlo ganado.

Estoy en un momento de pausa, de paso atrás, de oscuridad, de desierto. ¿Qué planes tiene el Señor que yo no consigo alcanzar a adivinar? Cada día que pasa me siento más torpe, más pequeño, más prescindible. Cada día tengo la sensación de saber menos, de errar más. Cada día me siento más inseguro. Cada día creo que el servicio que brindo… sirve para poco, para pocos.

Convencido estoy de que algo está tramando el Señor. Pero mientras me retuerzo, me quejo, me angustio. ¿Por qué no concederme aquello que le imploro?

Pongo todo esto delante del Padre y acudo a María, interesado en su mediación, sabedor de mi postura interesada. María, Madre, cuéntaselo tú…

Mientras, seguiré empuñando las armas de la fe y luchando el buen combate…

Un abrazo fraterno – @scasanovam

¿De qué me sirven tus dones, si soy estéril…? #queja

Abrán… Abrán… que hoy pones en tu boca los que son también mis pensamientos… mi queja… mi incomprensión… la sensación de estar a medias…

¿Dónde tus promesas, Señor? ¿Dónde tu fuerza Señor? ¿Dónde el milagro? ¿Dónde la tierra prometida de la que me habías hablado? ¿Dónde, Señor? ¿Por qué esto, por qué así?

Un abrazo fraterno – @scasanovam

Mucho cerdo para tanta perla #túlovales

Cerdos. Perlas.

También tú estás hecho, hecha, a imagen y semejanza de Dios; aunque no te enteres, aunque sigas mendigando amor, aunque sigas aspirando a las migajas de otros, aunque seas capaz de venderte a cualquiera.

¿Me preguntas que es pecado? Esto. ¿Me preguntas que entristece más a Dios? Verte así. Rodeado, rodeada, de cerdos embarrando las perlas que un día te fueron dadas.

Vuelve a casa. No te conformes. Alguien te limpiará, te curará, te abrazará, te vestirá con sus mejores galas y te ofrecerá el mejor banquete. La hora del amor ha llegado para ti,

Un abrazo fraterno – @scasanovam

 

Sal de tu tierra #promesa

Me emociono al escuchar las palabras con las que el Señor indicó a Abrán la condición necesaria para alcanzar la felicidad, la tierra prometida, una descendencia… Una promesa de plenitud expresada en términos del pueblo judío.

La condición es salir, salir de donde estamos, desapegarnos de nuestras seguridades, de muchas de nuestras certezas, de lo conocido. Salir de nuestra fe hogareña, de nuestra familia piña, de nuestro círculo endotérmico. Salir, salir y caminar. Porque en ese salir, se fortalece la fe, se descubren las propias fuerzas y limitaciones, se experimenta la presencia continua, se escucha su voz.

Una promesa me espera a mi también, aunque a medio trayecto, a veces sienta la intemperie y la desazón de no saber muy bien adónde me dirijo.

Un abrazo fraterno – @scasanovam

Deseos para todo grupo humano #justdoit

«Alegraos, enmendaos, animaos; tened un mismo sentir y vivid en paz.»

Precioso deseo para mi comunidad, para mi familia, para mi colegio, para la Fraternidad.

Creo que ponerlo en práctica a partir de mañana haría que todo fuera un poquito mejor. Voy a hacerlo.

Un abrazo fraterno – @scasanovam

Buscadores de amor #laviuda

Era mujer, y viuda, y pobre, y aún así Jesús puso su foco en ella y la puso como modelo de seguimiento. Y con esto quitó el foco de aquellos que se lo habían puesto a ellos mismos, aquellos que compraban su salvación dejando a Dios como títere celestial.

Es esperanzador y consolador descubrir cómo Jesús mira a aquel, a aquella, a quién nadie mira; pone en el centro a aquel, a aquella, que todos sitúan fuera. Y su único criterio para ello es el amor. Jesús, y el cristiano, debe ser un magnífico «buscador de amor», alguien capaz de percibir cualquier resquicio de bondad en el otro, de vida entregada, por más pequeña y precaria que sea esta.

Como la viuda, yo soy mirado por Jesús aún en mi pequeñez cuando amo, cuando amo lo que puedo amar.

Un abrazo fraterno – @scasanovam