Ganar el mundo, arruinar la vida (Mt 16,24-28)

Negarse, cargar, perder, arruinar…

Venir, seguir, salvar, encontrar, ganar…

Qué evangelio el de hoy. Cuántos vernos, ¿verdad? Y manteniendo una dura pugna entre el bando de la derrota y el bando de la victoria. Un ejemplo perfecto de la tensión que se nos propone y de la paradoja de una vida que se gana cuando se entrega.

Tal vez sea uno de los evangelios más duros. Tal vez uno de los más importantes. Con Cristo, se gana perdiendo. Con Cristo, se salva uno, cargando cruz. Y los que no seamos capaces de interiorizar, orar y asumir esto… nunca seguiremos a Jesús en verdad y, posiblemente, nunca encontraremos el sentido de nuestra existencia.

Un abrazo fraterno – @scasanovam

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