El Espíritu olvidado #Paráclito

Ya no tenemos a Jesús. Igual alguno no se ha dado cuenta todavía. Nos encantaría, pero no es así. Tenemos al Espíritu, que no se ve, que no se toca, que no se oye… ¿Qué hace pues? Pues lo que le hizo a Lidia en la primera lectura de hoy: abrir el corazón.

Yo sólo tengo que dejarme, estar en sintonía, prepararme para que el Espíritu haga su trabajo: disponer mi corazón para que el Espíritu lo abra de par en par. Sin el corazón abierto, es difícil acoger al Cristo, al Reino de Dios. Sin el corazón abierto, el Padre no encuentra lugar para entrar en nuestra vida.

Espíritu del Señor, abre nuestro corazón.

Un abrazo fraterno – @scasanovam

La Iglesia de los puros #tentación

Tantos años han pasado… pero las grandes tentaciones siguen estando presentes en la Iglesia. Una de ellas, una de las más poderosas, es la de creernos los puros, los escogidos, los «de Dios»… y mirar alrededor como si el resto fuera una pandilla de perdidos pecadores camino del infierno más absoluto.

Es también la tentación de aquellos que dentro de la Iglesia se consideran más puros que otros, de los garantes de la doctrina, de los guardaespaldas de la Verdad; frente a los que experimentan el camino de salvación, a Jesucristo, de manera distinta.

Es, en definitiva, mi tentación, la de creerme mejor que otros, más merecedor que otros. Cuando caigo en ella… estoy a años luz del Evangelio.

Un abrazo fraterno – @scasanovam

Aquella paz extraña #pazdelpobre

Danos, Señor, aquella Paz extraña
que brota en plena lucha
como una flor de fuego;
que rompe en plena noche
como un canto escondido;
que llega en plena muerte
como el beso esperado.
Danos la Paz de los que andan siempre,
desnudos de ventajas,
vestidos por el viento de una esperanza núbil.
Aquella Paz del pobre
que ya ha vencido el miedo.
Aquella Paz del libre
que se aferra a la vida.
La Paz que se comparte
en igualdad fraterna
como el agua y la Hostia.
Pedro Casáldiga

Paz en el corazón #regalo

A veces mi corazón palpita inquieta. A veces sueña. A veces llora.
A veces mi corazón anhela lo que no tiene. A veces recuerda lo que ha perdido.
A veces mi corazón se acelera por miedo. A veces se contrae por tristeza.
A veces mi corazón se comparte alegre. A veces se torna egoísta.
A veces mi corazón saborea instantes de silencio. A veces grita de júbilo; otras, de rabia.

Necesito tu paz, Señor. La necesito en mi corazón. ¿Por qué, tantas veces, dejamos regalos sin abrir?

Un abrazo fraterno – @scasanovam

Sigue tu camino #Jesús

Cuando programo una ruta en el GPS del coche siempre elijo la ruta más rápida, ni la más corta ni la más barata. Normalmente el objetivo es llegar cuanto antes. Claro, el GPS tiene la ventaja de que normalmente te lleva con acierto al destino programado.

Si programara en mi GPS la ruta hacia mi felicidad, hacia mi plenitud, hacia mi salvación, hacia el lugar que Dios me tiene preparado en el cielo y que ya voy descubriendo en la Tierra; el GPS me devolvería a Jesús de Nazaret como el camino adecuado. Y si me desviara, el GPS siempre me devolvería a esa ruta recalculándose. Porque no hay otro.

Posiblemente carretera estrecha de un carril, pero la única que conduce a mi destino.

Adelante.

Un abrazo fraterno – @scasanovam

Tu lugar para siempre #loquieres

(Llegué al cielo tarde, en plena noche, ya de madrugada, tras toda una vida de idas y venidas, llena de amigos, diversión, cenas y sinsabores. Llegaba cansado cuando, nada más entrar, me encontré esta nota)

«¡Hola hijo! ¡Bienvenido a casa!

He pensado que llegarías cansado así que te he dejado unas croquetas en el horno. No las comas rápido, que te conozco. Descansa. Mañana nos vemos. ¡Te quiero!

Papá»

Fui a mi habitación. Había una luz encendida. La cama estaba abierta. Las sábanas olían a limpio. Las zapatillas bien dispuestas al ladito de la mesilla. Me habían quitado el despertador… Qué gusto. Me supe esperado, querido, cuidado.

Era hora de descansar. Para siempre. Las vistas eran preciosas. Inmensas. Y la paz también. Esto es el cielo… Mañana volvería a encontrarme con todos… y con Él.

Un abrazo fraterno – @scasanovam

¿Qué cantas? #misericordia

Ahora que llega el verano y empezaremos a decidir qué canción se consagra como la «canción del verano 2017», el salmo de hoy nos hace un guiño musical. En lugar de tanto reggaeton, de tanta bachata, de tanto rock, de tanta salsa… el salmo nos propone cantar la misericordia.

Que soy amado, perdonado, esperado, deseado, querido, resguardado, protegido… siempre y en todo momento. ¿Hay letra más bonita para cantar?

Un abrazo fraterno – @scasanovam

Profetas y maestros #diversidad

Una comunidad con profetas y maestros… Qué bonito escuchar que el Espíritu reparte dones y que no todos tenemos que ser todo, que no todos tenemos que hacer todo, que no a todos se nos pide lo mismo…

Sí, necesitamos maestros. Gente preparada, formada y con capacidad de enseñar al resto. Y sí, necesitamos profetas; gente que denuncie, que grite, que proteja, que cuide, que cure, que acompañe…

Cada uno tenemos una misión y conocerla es importante, porque lo que dejemos por hacer, quedará inacabado.

Un abrazo fraterno – @scasanovam

La voz a la que sigo #oveja

Sólo se reconoce la voz de aquellas personas con las que tengo cierta familiaridad, conocimiento, cercanía. El resto son voces desconocidas. Así que no pongamos tantas excusas para acabar reconociendo que frecuento poco a Dios, que rezo menos de lo que debería, que leo la Biblia menos de lo que me gustaría, etc. Si no reconozco su voz entre tantas de mi vida… es que tal vez nos falta roce, Señor.

¿Y el ruido? Porque una cosa es reconocer y otra escuchar. Si no puedo escuchar bien, ¿cómo coy a reconocer? Demasiado ruido a veces en mi corazón. Demasiados pensamientos míos. Demasiado ego. Demasiada prisa. Demasiado internet. Necesito más silencio.

Quiero seguir tu voz, Señor. Quiero seguirla.

Un abrazo fraterno – @scasanovam

Nuestra Sra. de las Escuelas Pías #Calasanz400

Hoy en todo la familia escolapia se celebra el día de la Virgen de las Escuelas Pías.

María siempre fue para Calasanz una madre cariñosa, atenta a sus hijos, protectora y defensora de las buenas causas. A ella consagró Calasanz sus escuelas y a ella consagramos mi mujer y yo a nuestros tres hijos en sus respectivos bautizos.

María. Una de las nuestras, la que más cerca está del Señor y la que mejor lo conoce. Ruega por nosotros.

Un abrazo fraterno – @scasanovam